Paredes pintadas con efecto degradé

Pintar las paredes con un efecto degradé es una propuesta bastante original y divertida, capaz de cambiar radicalmente la decoración de un espacio y lo mejor es que resulta muy fácil de realizar.

La clave está en respetar la técnica del degradé para paredes y tener algo de paciencia para poder trabajar con esmero.



Paredes pintadas con efecto degradé

Materiales necesarios:

  • Cinta de pintor
  • Papeles de diario
  • Recipiente
  • Rodillo
  • Brochas
  • Tres tonos de pintura, claro, medio y oscuro del mismo color.

Encinta todos los sectores que no deben pintarse, cubre lo necesario y pon manos a la obra.

Pinta la pared completa con el tono más claro. Una vez que esté seca la pintura procede a pintar con el más oscuro la parte superior o la inferior, según como prefieras el efecto degradé.

Seguidamente mezcla el tono medio y el oscuro en partes iguales para crear un tono nuevo y hacer el degradado.

Pinta la tercera zona de la pared con el tono medio, y posteriormente ve creando el degradado con el nuevo color y brochas secas, tratando de difuminar bien las franjas de colores para que no se perciban líneas entre las tonalidades.

En el caso de que quieras realizar esta técnica sobre una pared blanca, solo vas a necesitar dos tonos de colores de la misma gama y blanco.

Como puedes ver es un trabajo muy sencillo, para empezar puedes probar que tal te va sobre una superficie de madera o cartón rígido, y posteriormente pasar a las paredes. Te dejo una galería de imágenes con efectos de degradé en las paredes que son realmente fabulosos.





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